DETRÁS DE DONABRICK
Me llamo Kenneth. Soy noruego de nacimiento, aunque España ha sido mi hogar durante casi 30 años.
Durante casi cuatro décadas, gran parte de mi vida profesional ha girado alrededor del software, los proyectos y la tecnología: creando empresas y productos, gestionando proyectos y equipos, resolviendo problemas y, durante muchos años, liderando con éxito organizaciones tecnológicas.
Un mundo donde todo parece ir más rápido cada año.
Hoy vivo en el pueblo de Besalú, donde el “ruido” es bastante diferente. Las prisas y el ritmo acelerado del día a día han sido sustituido por el sonido del Fluvià, el verde relajante de las colinas de La Garrotxa y, cada vez más, por el pequeño clic de dos piezas de plástico encajando.
…DE VUELTA A LOS BRICKS
Creciendo en Noruega en los años 70, y con fuertes vínculos con Dinamarca, LEGO estaba por todas partes. Era uno de los juguetes favoritos de nuestra familia y, años después, cuando formé mi propia familia, LEGO volvió de forma natural.
No hace mucho, durante una etapa difícil de mi vida, mientras intentaba también recuperar cierto control sobre la dirección y el ritmo de mi propia vida, empecé de nuevo a coleccionar LEGO.
Descubrí algo que de niño nunca había llegado a apreciar del todo. Para mí, LEGO puede ser una herramienta, una vía de escape.
Cuando tengo la cabeza llena, coleccionar, organizar y construir me da algo físico y sencillo en lo que concentrarme. Sin pantallas. Sin notificaciones. Sin necesidad de estar permanentemente conectado o disponible. Solo encontrar la siguiente pieza.
Pieza a pieza. Clic a clic.
Llámalo mindfulness si quieres. Yo acabé haciéndolo.
ENTONCES… DONABRICK?
Una vez que LEGO pasó a formar parte de este nuevo capítulo, empecé a preguntarme qué más podía hacer con ello.
Empecé a buscar sets olvidados y cajas de piezas, comprar lotes de segunda mano, limpiar y clasificar piezas, completar sets antiguos y construir cosas nuevas. Algo de LEGO es rescatado, la mayor parte comprado y una parte donado.
Donabrick nació de la idea de que esas piezas pueden tener más de una vida.
Me gustaría experimentar con formas de compartirlas: mediante construcciones y exposiciones, actividades e ideas y, con el tiempo, recuperando, adquiriendo o creando sets que puedan volver a la comunidad: a familias y entidades donde comprar LEGO quizá no sea una prioridad, pero donde esas piezas sí puedan aportar mucho juego, creatividad y buenos momentos.
En qué se convertirá exactamente Donabrick? Todavía no lo sé.
Es un proyecto en construcción. Literalmente.
Pieza a pieza. Clic a clic.
Y EL ESCAPARATE… (por el que quizás acabas de pasar?)
Bueno…
En algún momento descubrí que, aunque aparentemente NUNCA (demuéstrame lo contrario) puedes tener demasiado LEGO, DEFINITIVAMENTE (AFIRMADO!) sí puedes quedarte sin espacio.
Así que ahora tengo un escaparate que compartir y un nuevo espacio dedicado a mi afición y a mi mindfulness. 🙂
Espero que te haya gustado.
… y si estás ahora mismo delante del escaparate y las luces están encendidas, probablemente estoy ahí dentro haciendo mis cosas.
No dudes en llamar a la puerta y decir hola!
Si algo te ha llamado la atención, tienes LEGO buscando una nueva vida, una idea o un reto para mí y Donabrick, te apetece apoyar el proyecto o simplemente quieres ponerte en contacto, puedes escribirme por WhatsApp aquí abajo.
HABLEMOS